Lo que está demás hasta el Papa lo ve
By El Barahonero
lunes, 6 de abril de 2009
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No hay que ser un genio para saber que en nuestro país hay un problema de autoridad y de aplicación de la ley. Aquí uno ve y oye cosas que en cualquier país civilizado del mundo sacudiría el gobierno y escandalizaría a toda la sociedad, pero aquí ya nadie se escandaliza por más grande que sea el escandalo.
Aquí periodistas independientes han hecho denuncias con pruebas contundentes y algunos funcionarios implicados en hechos de corrupción han admitidos los hechos frente a las cámaras de televisión, delante de todo el país y del mundo y el señor presidente de la República, Leonel Fernández, no ha dicho ni esta boca es mía, y esos malos funcionarios siguen en sus puestos como si nada estuviera pasando.
Puedo citar casos como el de la OTTT, denunciado por la periodista Nuria Piera, donde el director de esa institución admitió un sin número de irregularidades inconcebibles en una sociedad que se respete.
Otro caso denunciado por la señora Piera fue el caso de la leche del desayuno escolar y la casa en Jarabacoa de la Secretaria de Educación de ese momento.
Casos similares han sido denunciados por otros periodistas independientes, por ejemplo: Marino Zapete denunció al anterior Secretario de Turismo, Felucho Jiménez, por el arrendamiento del hotel Montaña en Jarabacoa, hotel que le fue concedido a un empresario a precio de vaca muerta.
El periodista Huchi Lora ha hecho un sin número de denuncias de actos de corrupción y nadie a corregido lo denunciado.
Otro periodista que ha hecho varias denuncias de actos de corrupción en el gobierno es Juan Bolívar Diaz, este también ha aportado pruebas y nadie a hecho nada.
La periodista Alicia Ortega hace denuncias contundentes todos los lunes en su programa de televisión y nadie dice ni hace nada. Es como si algunos funcionarios tuvieran permiso del mismo Dios para hacer lo que les de la gana.
Si recogemos las declaraciones de dos o tres funcionarios que son honestos, que cumplen con su deber y por consiguiente tienen autoridad para llamarle la atención a sus compañeros de partido y de gobierno, podemos ver a que niveles a llegado la corrupción en nuestro país. Uno de esos funcionarios es el señor Miguel Cocco, Director de Aduanas, quien ha denunciado los niveles de corrupción a que han llegado funcionarios del gobierno. Pero nadie hace ni dice nada para corregir el mal.
Ahora, como para ponerle la tapa al pomo, el Santo Padre, Benedicto XVI, dijo: -Las autoridades dominicanas tienen que erradicar “definitivamente” la corrupción y luchar contra la pobreza y el narcotráfico y fortalecer la honestidad, la transparencia, la independencia jurídica, el medio ambiente y los servicios sociales.
El Papa dijo esto en el discurso que dirigió al nuevo embajador de la República Dominicana ante la Santa Sede, Víctor Grimaldi quien presentó sus cartas credenciales.
Ante estas palabras del Santo Padre ya han salido las bocinas y algunos funcionarios del gobierno ha buscarle la quinta pata al gato, y ha defender lo indefendible. En casos como este es mejor actuar para corregir los males denunciados y aplicar la frase que dice: "El silencio es más elocuente que la palabra".
El señor presidente debe enfrentar los casos de corrupción en el gobierno, debe enfrentar la miseria de forma directa y equitativa, ya que la mayoría de la ayuda no llega a los infelices y se queda en el camino en manos de algunos criminales que se hacen ricos a costillas del sufrimiento de los pobres dominicanos.
En el corto tiempo que estoy publicando este blog me he dado cuenta que para algunos personeros del gobierno es más fácil tratar de desacreditar al que hace una denuncia que resolver el problema denunciado.
Le recomiendo humildemente al señor presidente, Leonel Fernández, que en vez de enfrentar al Santo Padre que enfrente la corrupción, la miseria y el narcotráfico, esto le conviene más a él y al país que enfrentar al Papa Benedicto XVI.
Señor presidente, digale a sus funcionarios, y a las bocinas, que calladitos se ven más bonitos.
Si la cosa sigue como va, que Dios nos agarre confesados.
¡¡¡LA VERDAD SIN INSULTOS!!!
(HRCV)
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