By El Barahonero
miércoles, 9 de diciembre de 2009
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Esta foto muestra la bella costa de nuestra Barahona y la parte baja de la calle Uruguay. Disfrutenla.
¡¡¡LA VERDAD SIN INSULTOS!!!
(HRCV)
By El Barahonero
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Escrito por: Luís Terrero Melo, un barahonero residente en USA.
Esta historia corresponde a un joven descendiente de agricultores que por generaciones cultivaron los surcos del Peñón de Barahona, cuyo padre se alejó de los campos y se marchó a la capital con la esperanza de cambiar el rumbo de su destino; se enlistó en las filas del Ejercito Nacional, pero la Revolución de Ábril (La Guerra del 1965) le sorprendió con la carta equivocada y desilucionado cumplió con su contrato y pidió la seperación del ejercito (la baja) para enfocarse en el desarrollo de su familia y de esa manera prevenir que corrieran la suerte de los que se quedaron detras de él. No permitió que sus hijos trabajaran porque esa era su misión, sus hijos solo debían estudiar para que forjaran un mejor futuro. Pocos se imaginaban que uno de sus hijos le seguiría los pasos, el mayor de ellos, desde muy pequeno quiso ser militar. El joven agotó todos sus esfuerzos para continuar los estudios universitarios, al tiempo que intentaba ingresar a la acedemia militar, pero como dicen por ahí, sin CUÑA, o sin un PADRINO influyente no se llega a ningún lugar en este país.
Entre relatos recordó a un capitan sureño, que dijo: -“Carajo, da pena que un muchacho de tan altas calificaciones se quede fuera porque se perdió la depuración (investigación criminal)” (¿?).
Al joven no se le han subido los humos a la cabeza, no pertenece a ningún grupo político, no se ha vuelto multi-millonario, no le ha comprado una mansión a sus padres, no se ha comprado un apartamento de lujo en una torre de la capital y tampoco se ha comprado una villa en un complejo turístico del Este del país para él y su esposa vacacionar; tampoco pertenece a la élite, ni a la crema nata de la República Dominicana.
En cambio, ese joven ha seguido invertiendo en su capacidad intelectual y ha ganado experiencia, y reputación, la cual está dispuesto ha compartir con sus hermanos barahoneros.
Al final los años de estudios en la universidad y sus aspiraciones a la academia militar le sirvieron para progresar en la vida, no pudo conseguir trabajo en su país, pero las arduas labores del campo y las largas y necesarias caminatas en su país le forjaron un cuerpo fuerte para correr y subir montañas con botas, fusíl, municiones, y más de 50 libras de peso en la espalda, que le ayudaron a conseguir lo que su país natal le negó: Ser un militar y un profesional honrado que defendiera los derechos de su país natal y sus compatriotras sin importar intereses políticos como se hace en los países verdaderamente democráticos.
El joven, convertido en un caballero humilde, está planeando un proyecto con el objectivo de implementar un programa de desarrollo y apoyo social para la provincia “Barahona” y otras zonas aledañas, para que personas como él, a los cuales su país les niega la oportunidad de trabajar después de muchos años de estudios y vicisitudes, puedan ser ciudadanos útiles a la misma sociedad que les negó todo.
Las cosas que pasan en nuestro país, a la vista de todos, no tienen madre, ni padre, ni madrina, ni padrino, ni la bendicion de un cura que los bautice y como el que no se bautiza se muere sin padrino juzguen ustedes lo que le podría suceder a la provincia de Barahona que nunca ha tenido padrino.
¿Cómo puede progresar un país de esa manera?
Para finalizar, debo confesarles a los hermanos barahoneros y a los amigos que han pedido este relato que ese joven de ayer, el hombre de hoy, es quien ha tenido el honor de ser el escritor de esta breve historia.
Nota: Gracias hermano Héctor por permitirme reescribir algunas de tus expresiones publicadas en La Historia de una Estudiante Campesina de la R.D., (lunes 30 de noviembre de 2009) y Only in America (lunes, diciembre 07, 2009), porque fueron fuente de mí inspiración.