Mí encuentro con el mayor general Rafael Guillermo Guzmán Fermín en Barahona
By El Barahonero
miércoles, 19 de mayo de 2010
6 comments
Corría el año 2002 ó 2003 (¿?), para ese tiempo yo no tenía esta pagina y mi lucha por un Barahona mejor era librada en las calles, plazas y otros sitios públicos de esta ciudad. Mi lucha era frontal y no barajaba pleitos con nadie en la persecución de mejorar la calidad de vida de mis compoblanos.
Un día un joven se me acercó y me dijo de una situación que se estaba dando en la cárcel pública de Barahona, me informó éste joven que en la celda preventiva de dicha cárcel había una pila de materia fecal de unos cinco pies de altura y que por tal motivo los presos preventivos tenían que pernoctar fuera de la misma, teniendo que sufrir las inclemencias del tiempo, como son: el candente sol y las lluvias. Esto así por que el frente de la celda estaba rodeada por una verja de alambre, pero no tenía techo, lo único que estaba bajo techo era la celda donde estaba la materia fecal.
Desde ese mismo día empecé una campaña de denuncias, donde quiera que me paraba vociferaba la situación que existía en la cárcel pública de Barahona. Esto lo hice en esquinas, parques, hospitales y hasta en en el Palacio de Justicia de esta ciudad. Hasta una entrevista me hicieron, la cual fue difundida por Radio Enriquillo, en la que yo decía que si en la celda preventiva metían a los hijos del procurador, de los jueces, de los ricos y autoridades de Barahona, hace tiempo ese problema se hubiera resuelto
Un mes después de esta lucha me encontraba en los alrededores del Parque Central de Barahona, se estaba organizando un desfile para celebrar el día de Juan Pablo Duarte, 26 de enero, en donde iban a participar todas las autoridades de nuestro pueblo. Inmediatamente averigüé donde se iban a congregar los marchantes y me adelante, tomando un lugar estratégico en la Plazoleta Duarte de esta ciudad. Me subí en un banco frente al busto del patricio. Cuando llegaron autoridades y estudiantes, quienes se congregaron frente al busto, usé un fotógrafo que retrataba a las autoridades para vociferar lo siguiente: "Fotógrafo, cuando termines de retratar a todos esos para que vallamos a la cárcel pública de esta ciudad para que retrates una pila de materia fecal que está tuberculizando a los infelices que caen presos en la cárcel preventiva". El fotógrafo se me acercó, preguntándome: -¿Por qué usted me tira ese gancho?- A lo que contesté con otra pregunta: ¿Su trabajo no es denunciar las cosas malas y promover las buenas? Un desconocido intervino y evitó que la discusión continuara. Entre las autoridades que estubieron presente ese día en la Plazoleta Duarte estaban el gobernador, el senador, síndico, el general Guzmán Fermín, diputados, entre otros. Nadie dijo nada ante mi denuncia, todos me miraron y guardaron silencio.
Un par de días después me enteré que el general Guzmán Fermín había llevado los bomberos de Barahona para que limpiaran la celda preventiva con sus mangueras a presión, luego techó con zinc el frente de la celda. Esto no fue suficiente para resolver el problema y poco tiempo después el general Guzmán Fermín involucró al síndico de Barahona, Tavito Suberví, y entre ambos construyeron una nueva celda preventiva y la dotaron de sanitarios, poniéndole agua para evitar el problema anterior. Eso dura hasta el día de hoy.
Unos días después caminaba yo por los pasillos del tribunal de Barahona y me encontré de frente con el general Guzmán Fermín y su escolta, pensé que el general me recriminaría mi actitud del día de Duarte, más no fue así, el general se detuvo, me dio la mano y me conminó a que siguiera luchando por mi pueblo de la misma manera en que lo venía haciendo. Este encuentro con el general Guzmán Fermín me sirvió para acrecentar mi amor y lucha por mi querida Barahona.
Les quise contar esta historia por la situación que se viene dando con el general Guzmán Fermín y su jefatura en la Policía Nacional. He visto y oído a algunos comunicadores que lo acusan de las cosas más atroces y vociferan en contra de él los epítetos más ofensivos. Mi experiencia con el actual jefe de la policía, cuando estuvo en Barahona, fueron buenas, me respetó y obtemperó resolviendo un problema que venía desde la dictadura de Trujillo. Yo no puedo usar este medio para acabar con el general Guzmán Fermín, ya que conmigo y con Barahona se portó como un general de generales.
Lo que más disgusto me causa es que los que acusan al general de mil cosas malas son los defensores de dictaduras y regímenes criminales y abusadores. Para esos hipócritas y simuladores es cosa de todos los días atacar a este hombre que ha tenido que enfrentar la delincuencia de nuestro país en una coyuntura donde los criminales no respetan uniformes, autoridad, religión ni nada. Los criminales de hoy en día consiguen su valor consumiendo drogas, para ellos no existe autoridad, su único fin es conseguir la próxima dosis. El único "delito" del mayor general Rafael Guillermo Guzmán Fermín ha sido enfrentar la delincuencia rampante que se vive en nuestro país de forma enérgica y contundente. Reconocemos que han habido algunos excesos, pero es abusivo echarle la culpa al jefe de la policía de todo lo malo que ocurre en esa institución.
En ningún país del mundo se combate la delincuencia violenta con rosas ni pasadera de mano, en países como los Estados Unidos y otros se tuvo que enfrentar la delincuencia de forma drástica y sin miramientos, al igual que aquí ocurrieron excesos, pero eso no hizo detener la lucha para combatir una delincuencia que no tiene miramientos con nada ni nadie.
Esta es mi experiencia y opinión del actual jefe de la policía de la República Dominicana, mayor general Rafael Guillermo Guzmán Fermín.
¡¡¡LA VERDAD SIN INSULTOS!!!
(HRCV)
Un día un joven se me acercó y me dijo de una situación que se estaba dando en la cárcel pública de Barahona, me informó éste joven que en la celda preventiva de dicha cárcel había una pila de materia fecal de unos cinco pies de altura y que por tal motivo los presos preventivos tenían que pernoctar fuera de la misma, teniendo que sufrir las inclemencias del tiempo, como son: el candente sol y las lluvias. Esto así por que el frente de la celda estaba rodeada por una verja de alambre, pero no tenía techo, lo único que estaba bajo techo era la celda donde estaba la materia fecal.
Desde ese mismo día empecé una campaña de denuncias, donde quiera que me paraba vociferaba la situación que existía en la cárcel pública de Barahona. Esto lo hice en esquinas, parques, hospitales y hasta en en el Palacio de Justicia de esta ciudad. Hasta una entrevista me hicieron, la cual fue difundida por Radio Enriquillo, en la que yo decía que si en la celda preventiva metían a los hijos del procurador, de los jueces, de los ricos y autoridades de Barahona, hace tiempo ese problema se hubiera resuelto
Un mes después de esta lucha me encontraba en los alrededores del Parque Central de Barahona, se estaba organizando un desfile para celebrar el día de Juan Pablo Duarte, 26 de enero, en donde iban a participar todas las autoridades de nuestro pueblo. Inmediatamente averigüé donde se iban a congregar los marchantes y me adelante, tomando un lugar estratégico en la Plazoleta Duarte de esta ciudad. Me subí en un banco frente al busto del patricio. Cuando llegaron autoridades y estudiantes, quienes se congregaron frente al busto, usé un fotógrafo que retrataba a las autoridades para vociferar lo siguiente: "Fotógrafo, cuando termines de retratar a todos esos para que vallamos a la cárcel pública de esta ciudad para que retrates una pila de materia fecal que está tuberculizando a los infelices que caen presos en la cárcel preventiva". El fotógrafo se me acercó, preguntándome: -¿Por qué usted me tira ese gancho?- A lo que contesté con otra pregunta: ¿Su trabajo no es denunciar las cosas malas y promover las buenas? Un desconocido intervino y evitó que la discusión continuara. Entre las autoridades que estubieron presente ese día en la Plazoleta Duarte estaban el gobernador, el senador, síndico, el general Guzmán Fermín, diputados, entre otros. Nadie dijo nada ante mi denuncia, todos me miraron y guardaron silencio.
Un par de días después me enteré que el general Guzmán Fermín había llevado los bomberos de Barahona para que limpiaran la celda preventiva con sus mangueras a presión, luego techó con zinc el frente de la celda. Esto no fue suficiente para resolver el problema y poco tiempo después el general Guzmán Fermín involucró al síndico de Barahona, Tavito Suberví, y entre ambos construyeron una nueva celda preventiva y la dotaron de sanitarios, poniéndole agua para evitar el problema anterior. Eso dura hasta el día de hoy.
Unos días después caminaba yo por los pasillos del tribunal de Barahona y me encontré de frente con el general Guzmán Fermín y su escolta, pensé que el general me recriminaría mi actitud del día de Duarte, más no fue así, el general se detuvo, me dio la mano y me conminó a que siguiera luchando por mi pueblo de la misma manera en que lo venía haciendo. Este encuentro con el general Guzmán Fermín me sirvió para acrecentar mi amor y lucha por mi querida Barahona.
Les quise contar esta historia por la situación que se viene dando con el general Guzmán Fermín y su jefatura en la Policía Nacional. He visto y oído a algunos comunicadores que lo acusan de las cosas más atroces y vociferan en contra de él los epítetos más ofensivos. Mi experiencia con el actual jefe de la policía, cuando estuvo en Barahona, fueron buenas, me respetó y obtemperó resolviendo un problema que venía desde la dictadura de Trujillo. Yo no puedo usar este medio para acabar con el general Guzmán Fermín, ya que conmigo y con Barahona se portó como un general de generales.
Lo que más disgusto me causa es que los que acusan al general de mil cosas malas son los defensores de dictaduras y regímenes criminales y abusadores. Para esos hipócritas y simuladores es cosa de todos los días atacar a este hombre que ha tenido que enfrentar la delincuencia de nuestro país en una coyuntura donde los criminales no respetan uniformes, autoridad, religión ni nada. Los criminales de hoy en día consiguen su valor consumiendo drogas, para ellos no existe autoridad, su único fin es conseguir la próxima dosis. El único "delito" del mayor general Rafael Guillermo Guzmán Fermín ha sido enfrentar la delincuencia rampante que se vive en nuestro país de forma enérgica y contundente. Reconocemos que han habido algunos excesos, pero es abusivo echarle la culpa al jefe de la policía de todo lo malo que ocurre en esa institución.
En ningún país del mundo se combate la delincuencia violenta con rosas ni pasadera de mano, en países como los Estados Unidos y otros se tuvo que enfrentar la delincuencia de forma drástica y sin miramientos, al igual que aquí ocurrieron excesos, pero eso no hizo detener la lucha para combatir una delincuencia que no tiene miramientos con nada ni nadie.
Esta es mi experiencia y opinión del actual jefe de la policía de la República Dominicana, mayor general Rafael Guillermo Guzmán Fermín.
¡¡¡LA VERDAD SIN INSULTOS!!!
(HRCV)

Previous Entries