¡Corran, que se metieron los Yankees a Barahona!
By El Barahonero
sábado, 11 de diciembre de 2010
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En un barrio de la ciudad de Barahona se originó la historia que les relato a continuación. Ese barrio es en la calle Nuestra Señora del Rosario, entre la avenida Luperón y la calle Trinitaria.
Los vecinos se despertaron por las explosiones que se escuchaban en todo Barahona, la ciudad estaba completamente a oscuras y la sirena del reloj público sonaba repetidamente, lo que causaba curiosidad y temor a la gente.A un "tigre" se le ocurrió meter un pie en una lata mientras corría en su motocicleta arrastrándola por el pavimento, lo que hacía un gran ruido y la lata, al rosar con el pavimento, votaba chispas. El "Tigre" vociferaba a todo pulmón: -"Se metieron los Yankeeeeeeees, corran que llegaron los yankeeeeeeees"-, mientras, se escuchaban explosiones que parecían cañonazos, ráfagas de ametralladoras y se veían llamaradas que iluminaban todo el firmamento.
Los vecinos de este barrio discutían, ya que unos querían ir a combatir a los "invasores" y otros se negaban rotundamente. Había un "revolucionario", José Rodríguez, que se armó de un machete y forcejeaba con su esposa e hijos para que lo dejaran ir a defender la patria. Otro gritó: -"¿Pero en qué fecha estamos que esos abusadores nos están invadiendo? Mira a la hora que nos están atacando, a la una de la mañana, esos criminales, abusadores, nos agarraron desarmados, nos agarraron durmiendo".
José y Amadito, un policía que era su vecino, entraron en discusión, ya que el "revolucionario" quería que el policía fuera con él a pelear con los "invasores". José le decía: -"Amadito trae tu revolver y vamos a pelear, tú no eres un hombre carajo coño, buen mierda"-, mientras Amadito le vociferaba que los gringos a él no le habían hecho nada y que él no iba a pelear con esa gente tan poderosa. Amadito fue más lejos y le dijo a su esposa, delante del "revolucionario": -"Si me llaman del cuartel diles que dije yo que yo no estoy aquí".
Otro vecino, Vinicio, quien tenía una guagua vieja que solo prendía empujándola cuesta abajo, pero ese día el no quería empujar la camioneta hacia abajo, sino hacia arriba para no caer en la "linea de fuego de los invasores". Vinicio le dijo a sus 4 hijas y a 2 barones que recogieran todo que se iban para el campo (Vicente Noble), esto huyendole a los gringos.
Ya a eso de las seis de la mañana todo Barahona, incluyendo a los vecinos del barrio de la Nuestra, se habían enterado que lo que ocurrió fue un gran incendio que destruyo el mercado público de Barahona. Las explosiones y las ráfagas que se escucharon eran los tanques de gas, latas de aceite y de pasta de tomate, botellas de ron, etc., que explotaban con el calor del incendio.
Les quise contar esta historia real para que ustedes vean hasta donde llega la valentía de nuestra gente y a la vez como todo se les pega a los norteamericanos. Desde que algo explota u ocurre un hecho extraño enseguida hay gente que culpa a los gringos.
"El Tigre" de la lata todavía se debe estar riendo de su travesura.
Nota del editor: los nombres de las personas que aparecen en esta historia fueron cambiados, la historia es real. Esta historia es idea de mi esposa, Kirssi Otaño de Cuello, quien presenció este "hecho histórico" y la composición es mía.
¡¡¡LA VERDAD SIN INSULTOS!!!
(HRCV)

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