República Dominicana: un país de valores invertidos
By El Barahonero
sábado, 7 de mayo de 2011
8 comments
| Héctor Rafelín Cuello |
La políticos en nuestro país, en su gran mayoría, lo que dan es pena y vergüenza. Para un dominicano lograr ser elegido a un puesto electivo o que un presidente lo nombre en un puesto en el Estado tiene que ser, en la mayoría de los casos un mentiroso, manipulador, corrupto y tránsfuga. Lo primero es que tiene que engañar a un grupo de personas de su entorno y del lugar donde vive prometiéndoles cosas que jamás cumplirá para poder venderlos como reces al matadero.
Después de convencer a un líder político en el poder de que él tiene gente, ese líder lo nombrará en un puesto para que se "busque" un dinero y con eso pueda comprar más personas, subir de estatus y comprar un puesto electivo, ya sea regidor, diputado, sindico o senador. Aquí un regidor para poder ganar tiene que buscar un mínimo de diez o quince millones de pesos; diputados, síndicos y senadores tienen que doblar esa cantidad, eso si han logrado engañar a una gran cantidad de incautos con promesas farsas, sino la cifra se triplica, claro, no son todos los que están ni están todos los que son.
Si el político es una persona seria y honesta se le hace casi imposible ganar un puesto electivo, ya que lo primero es que no tiene el dinero para comprar su elección y porque si tiene la suerte que lo nombren en un puesto público él irá a servir y no a servirse, y si tiene dinero propio no lo usará para comprar un puesto electivo, ya que por ser serio sabrá que si gasta diez millones de pesos o más en una campaña electoral no los podrá recuperar, esto así porque el salario que devengará en sus cuatro años en el puesto no le dará para recuperar el dinero que invirtió.
Es tan degradante lo que ocurre con los políticos y los puestos públicos en este país que si a alguien lo nombran en una institución del Estado y nos se roba ni un centavo, entrando y saliendo del puesto más o menos en la misma situación económica en que entró, sirviéndole a su país con honestidad y respeto, éste será criticado y hasta sus familiares y amigos lo llamarán idiota y le dirán en su cara que es un pendejo, y así le dirán: -"el presidente te nombró ahí para que te hagas de unos cuartos, buen pendejo, y saliste con una mano delante y la otra detrás".
Pero si es lo contrario y el "Tigre" se lo roba todo descaradamente, enseguida compra una gran jeepeta, se construye una gran mansión, se viste a la última moda, tiene a su esposa y tres queridas, a las cuales mantiene de un todo, todo esto con un sueldo de treinta, cuarenta o cincuenta mil pesos, ese si es un "tigeraso", ese es un "león afeitado", ese es un "verdugo" que supo aprovechar el "chance" que le dio el presidente para que se "haga", esto según nuestra podrida suciedad.
La moral y la mayoría de nuestra gente están divorciados. Aquí el que practica la moralidad y se comporta de acuerdo a las leyes divinas y terrenales es un frustrado, un pobre diablo que no sirve para nada y un envidioso que critica a todo aquél que se ha buscado lo suyo, esto según la gran mayoría de los dominicanos. Ejemplo latente de eso es cuando uno ve que en este país el joven que se dedica a sus estudios y no va a fiestas, no toma alcohol ni usa drogas, no anda "echando a perder" jóvenes menores de edad y solo se dedica a superarse por medio de los estudios no es más que un pariguayo, un idiota que priva en sacerdote.
Pero si el joven es un delincuente que va a la escuela a buscar problemas y a "echar a perder" a las jóvenes menores de edad, fuma drogas, bebe alcohol en demasía y prefiere quedarse en la calle vagueando que ir a la escuela, ese es un verdugo, un chulazo que se las sabe todas y siempre está rodeado de amigos que le ríen todas sus gracias e idioteces. Los padres de éste último le elogian su comportamiento destructivo y hasta soportan económicamente todas sus vagabunderías. Mientras los padres del joven serio y tranquilo nunca tienen dinero para comprarle un libro o ropa decente. Estos casos aveces se dan en un mismo hogar.
La economía de la República Dominicana es una gran caricatura. Mientras el gobierno dice que la economía crece, parecería que se refieren a la economía de los funcionarios del gobierno y miembros del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y tránsfugas aliados, ya que la economía de la clase media y los pobres del país está cada vez peor, pero la de los miembros del gobierno y las botellas (personas que cobran en el gobierno sin trabajar) está cada vez mejor. La bondad de la economía de este país es una ilusión óptica apoyada por la propaganda que hace el gobierno vía los comunicadores (bocinas) que le son adeptos, adepción que es muy bien pagada.
La economía de un país no puede estar bien cuando los recursos son tan mal distribuidos, cuando hasta para hacer una letrina hay que tomar un préstamo, cuando el dinero se invierte en lujos como el metro metro, elevados, túneles y viajes. Pero universidades (como la de Barahona, que tiene siete años en construcción), escuelas, plantas de tratamiento de aguas residuales (como la de Barahona, que tiene más de treinta años en construcción), puentes, carreteras y otras obras no se les pone ninguna atención o sus construcciones duran años y nunca se concluyen. Las obras y prioridades de un país no pueden estar supeditadas a los caprichos y sueños de una persona o partido, sino a las necesidades prioritarias de la Nación. Un buen presidente es aquél que gobierna para toda la nación y no solo para 1, 2 ó tres provincias de la República. No se puede, por mucho tiempo, engañar a muchos y "resolverle" a unos pocos.
La sociedad dominicana, en su gran mayoría, está podrida, es un gran estercolero. La suciedad de este pedazo de isla que queremos tanto está compuesta y dirigida, en su mayoría, por políticos corruptos, narcotraficantes, lavadores de dinero ilícito, contrabandistas, asesinos, hipócritas, traidores de la Patria, etc. Etc. Etc. Etc. Este país de Duarte, Sánchez, Mella y Luperón no podrá salir del desorden y la miseria en que está mientras esta situación persista. Ningún país del mundo ha progresado en manos de sus peores hombre.
En definitiva, tenemos un país gobernado por un Partido de la Liberación que nunca nos ha liberado de nada, en once años de gobierno del PLD tenemos más corrupción que nunca, el crimen y narcotráfico nos tienen secuestrados en nuestros hogares y hay áreas en todos los pueblos del país que ni la policía se atreve a entrar que no los reciban a tiros y pedradas. Los atracos y asesinatos son cosas de todos los días. La electricidad está cada vez peor, ahora mismo los apagones están peor que hace cuarenta años. La infraestructura vial del país es un desastre; carreteras, puentes y caminos vecinales están en su peor momento. La agricultura está más abandonada que nunca antes; los agricultores del país están quebrados. Las instalaciones deportivas en todo el país son ruinas modernas que se caen a pedazos bajo la mirada indiferente de un Ministro de Deportes que invierte la mayoría de su tiempo en aparecer en los medios de comunicación que en resolver los problemas del deporte nacional.
No quiero ser pesimista, pero creo que nuestro país está siendo llevado al despeñadero al grito de: ¡E' Pa'lante que Vamos!
¡¡¡LA VERDAD SIN INSULTOS!!!
(HRCV)



Previous Entries