Es un abuso y una gran desconsideración que un policía dominicano gane
mucho menos que un limpiabotas. Si tomamos en consideración que un
policía arriesga la vida cada vez que sale a la calle y el limpiabotas
trabaja en una sombra, casi siempre en un parque, donde no corre casi
ningún riesgo, el abuso es más indigno todavía.
Con este escrito no pretendo desmoralizar ni aumentar el malestar entre
las fuerzas policiales, malestar que ya existe y que influye grandemente
en el combate al crimen en todo el país. Creo que si un policía se
compromete a servir a su nación y acepta entrar a la policía ganando
alrededor de cinco mil pesos debe cumplir con su deber, ya que él aceptó
las condiciones existentes. Hago esta aclaración para que no se piense
que estoy tratando de crear malestar en los polícías, malestar que
desde hace tiempo existe.
Cuando un pobre policía ve que un bago cualquiera (botella) cobra el
doble o cinco y seis veces más que él no puede hacer su trabajo con
dedicación por más que quiera. Cuando esos policías ven que un
lñimpiabotas, que en la mayoría de los casos no saben ni leer ni
escribir, gana dos y tres veces más que ellos eso causa un gran malestar
en su ánimo y deseos de trabajar.
Un limpiabotas, cosa que he investigado, gana entre cuatrocientos y
ochocientos pesos diarios, si lo llevamos a la mitad, seiscientos pesos,
eso indica que gana unos 18 mil pesos mensuales, eso quiere decir que
un limpiabotas gana más de tres veces lo que devenga un policía. Un
raso policial recibe un salario de unos cinco mil pesos mensuales.
Imaginen que ese pobre policía paga cincuenta pesos diarios de concho,
si trabaja cinco días a la semana esos son mil pesos mensual; paga mil
quinientos pesos de alquiler, mil pesos de electricidad, si tiene un
hijo en la escuela pública y lo tiene que enviar en un concho, eso
serían otros mil pesos mensuales, luego agréguele la comida de él en el
trabajo, más la de su familia, si tiene un teléfono celular, si tiene
cable en su casa, si ha cogido algún artículo para el hogar fiao en
alguna agencia, ropa, zapato, diversión de él (imaginen que se tome sus
tragos de ron) y de la familia, etc. ¿Ustedes creen que esos infelices
policías pueden vivir con cinco mil pesos?
Entonces miren el otro punto que causa más mal que bien entre los
policías: Cuando el presidente Danilo Medina tomó el poder a los pocos
días todos sus Ministros se aumentaron el sueldo al doble o más que sus
antecesores, alegando que los alrededor de 150 mil pesos que ganaban los
anteriores no les daban para vivir más o menos bien. ¡Coño! Cuando un
policía ve eso y ve su salario, ¿qué ustedes creen que piensa?
Encima de eso viven día y noche atrapando delincuentes y en un par de
días, en la mayoría de los casos, esos delincuentes les pasan por el
lado sacandoles la lengua porque alguien los soltó sin siquiera
someterlos a juicio. Si el policía mata al delincuente, en la mayoría
de los casos, lo cancelan y lo someten a la justicia sin miramiento
alguno y el pobre policía se queda sin trabajo, sin libertad y sin
familia, ya que al estar preso la familia se desbanda.
Lo que ocurrió en hace unos días fue uno de los errores más grandes que
he visto en este país en materia policial: El gobierno le aumentó el
sueldo a dos mil policías que participan en un programa que están
implementando para tratar de llevar seguridad a algunos barrios de la
capital y algunos pueblos del interior (otro Barrio Seguro). En el país
hay alrededor de 30 mil policías, aumentarle el sueldo a quince mil
pesos solo a dos mil es un gran abuso y una manera de crear gran
malestar en los demás que tienen que hacer malabares para sobrevivir.
Hay miles de agentes policiales que tienen años arriesgando sus vidas
diariamente y mal viviendo con cinco mil pesos mensuales, de repente ven
como se les aumenta el sueldo a unos cuantos privilegiados y a ellos ni
siquiera se les da esperanza de un aumento decente en un futuro
cercano. Mientras tanto, el crimen aumenta en nuestros barrios, las
protestas se salen de control, ya la gente no está segura ni siquiera
dentro de sus hogares y cuando son victimas de un crimen jamás se
atrapan los criminales.
Eso sucede aquí abajo, allá arriba los Ministros y "funcionarios", hasta
de cuarta categoría, tienen un batallón de escoltas pagadas con el
dinero de nuestros impuestos, casi siempre son policías o militares, los
legisladores igual y uno ve hasta miembros del partido en el gobierno
con escoltas que uno no entiende para qué las tienen. Mientras tanto,
los pobres policías se mueren de hambre junto a sus familias, andan mal
vestidos, mal montados y mal armados. ¡Qué serios son nuestros policías
que pasando trabajo y hasta hambre, con un arma al cinto, no meten las
"patas"!
¡¡¡LA VERDAD SIN INSULTOS!!!
(HRCV)