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| Héctor Rafelín Cuello... |
La Barrick Gold no vino a República Dominicana con un portaaviones o con un gran ejercito para apoderarse del oro dominicano. De lo que se le podría acusar es de venir a cambiar oro por espejitos, como hicieron los españoles por el año 1492 cuando nos encontraron; con la diferencia de que en esta ocasión la Barrick contó con dominicanos socios que les entregaron el oro sin coger lucha teniendo que convencer a una bola de indios.
La Barrick Gold vino con mucho dinero, compró a PLACERDOM un contrato que ya tenían con el gobierno dominicano, y le pidió al gobierno que renegociaran dicho contrato, ya que ellos estimaban que el contrato que PLACERDOM había firmado con el Estado Dominicano, en el período 2000-2004, era lesivo para ellos. Leonel Fernández aceptó renegociar el contrato y se sentaron a "negociar" la Barrick Gold, Leonel y sus secuaces.
La negociación del "patriota" Fernández, sus secuaces, "patriotas" también, y la Barrick parió un adefesio de contrato que pasó de un 50/50 a un 97/3. ¿Qué sucedió en las negociaciones para que el presidente Fernández y sus secuaces firmaran un contrato tan lesivo y criminal contra el país que les dio la vida, que les dio la oportunidad de servirle y que los ha hecho ricos a todos? Creo que cuando se investigue y se encuentre la respuesta a esa pregunta sabremos el por qué de ese adefesio.
Lo peor de todo no fue que Fernández acordara un contrato tan perjudicial para su país, sino que envió una linea partidaria para que sus legisladores aprobaran el contrato sin leerlo. También usó su influencia para hacer que algunos miembros de la oposición lo aprobaran de la misma manera, sin leerlo. Ahora, con un descaro que da nausea, Leonel Fernández, sus secuaces, legisladores y bocinas del gobierno, que nunca criticaron cuando se firmó el contrato ni cuando Leonel bajó la línea para que se aprobara sin leer, se rasgan las vestiduras acusando a la Barrick de todo lo malo, pero sin mencionar a quien aupó y firmó el contrato, Leonel Fernández.
Vemos como sin vergüenza ninguna periodistas afectos al gobierno, comunicadores, funcionarios y miembros prominentes del PLD se pasan horas en los programas de televisión y radio acabando con la Barrick Gold, pero sin decir nada de los abusadores que firmaron la asquerosidad que nos obliga a entregar nuestro oro a precio de "vaca muerta", teniendo estos más culpa que la Barrick, por ser dominicanos.
Creo que la Barrick cometió un abuso contra nuestro país cuando firmó ese contrato, pero hay que tomar en cuenta que esa compañía lo que busca son beneficios para sus socios a como dé lugar. Los verdaderos abusadores, criminales y malditos fueron los dominicanos que firmaron ese contrato en nombre del país que les pagaba y les paga para defenderlo. A esos abusadores se les paga y pagaba para defender nuestro país, para administrar nuestros bienes en beneficio de la Patria y no para ponerse de acuerdo con la Barrick y permitirle que deprede nuestro oro.
Leonel Fernández cometió un acto imperdonable al firmar ese contrato y al pedirle a sus legisladores y aliados que aprobaran esa vaina sin leerla. Él nunca pagará lo que hizo con esa mina ni purgando cien años de cárcel. Él y los hipócritas que callaron y hasta apoyaron cuando se firmó el contrato tampoco podrán pagar su crimen ni quemándose en las pailas del infierno.
El gobierno de Danilo Medina intenta reparar un mal que fue cometido principalmente con gente que diario u ocasionalmente se sientan a su lado, por ello él habla del asunto solo mencionando que el contrato de la Barrick es inaceptable y ahora viene la pregunta obligada: ¿Fue aceptable la conducta de Leonel Fernández y sus secuaces al firmar el adefesio de contrato que da beneficios a la Barrick de 97 dolares de cada cien y solo de tres a la República Dominicana?
Para Danilo poder remediar esta diablura tiene que enfrentar el problema desde su raíz, de lo contrario se hará cómplice de quienes crearon ese contrato, que más que contrato es el más grande daño que se le ha hecho a nuestro país en su historia. Es una gran hipocresía atacar a la Barrick Gold por el contrato criminal y luego sentarse al lado del creador y defensor del mismo, y dejar en sus puestos a los criminales que se apandillaron para perjudicar la República, Leonel Fernández y sus secuaces.
¡¡¡LA VERDAD SIN INSULTOS!!!
(HRCV)

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