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| Héctor Rafelín Cuello... |
Esta lucha ha sido dura, a los que he tenido que enfrentar se han comportado como lo que son: Una bola de rastreros e indolentes que no les importa hacer cualquier cosa para sacar del medio a alguien que intenta ponerlos a trabajar en favor de Barahona y no solo de sus bolsillos y los de sus secuaces. De mí han dicho de todo, me han tratado de desacreditar y se han defendido como gato boca arriba para no cumplir con el deber por el que se les paga.
Mi anhelo no es personal, no aspiro a hacer dinero con la desgracia de Barahona, como han hecho la mayoría de los funcionarios que mal dirigen nuestro pueblo hoy y lo dirigieron en el pasado reciente. No vine a Barahona hace unos doce años para lucrarme, ni hacerme rico como los bergantes que se han hecho millonarios mientras nuestro pueblo se hunde entre la mierda y la basura, ya eso lo he demostrado desde hace tiempo.
Mi intención, desde mi llegada hasta el día de hoy, fue demostrarle a los indolentes que permitieron y permiten que en nuestro nuestro pueblo nada se haga bien que sí se puede trabajar por un pueblo sin buscar dinero a cambio y sin perseguir un puesto político como han hecho ellos, no para servir, sino para servirse como hacen los indolentes que conforman el anillo diabólico que pretende controlarlo todo en Barahona.
Cuando contraté a decenas de barahoneros para limpiar las playas de la periferia de la ciudad de Barahona con mi dinero nadie me ayudó, al contrario, decían que estaba loco y luego, como no lograron convencer a nadie de mi supuesta locura, dijeron que eso lo hacía porque buscaba un puesto político.
Cuando empecé a denunciar los males de Barahona, como el abandono de la escuela Leonor Feltz, esa escuela fue reparada por unos vídeos que publiqué denunciando en las pésimas condiciones en que estaba ese plantel escolar, las cloacas en el malecón, basureros que habían en la carretera Barahona-Villa Central, en la entrada de Jarro Sucio, en Río Caño y las playas de la ciudad volvieron a decir que yo estaba loco y que eso nadie lo arreglaría, ya que esos problemas existían desde hacía décadas.
Pues tengo que decir que se equivocaron y que los locos son ellos, que vendieron por muchos años los problemas de nuestra adorada Barahona al mejor postor por unos centavos, traicionando la patria chica, pero qué se puede esperar de gente que son capaces de venderle sus madres a Satanás hasta por cascaras de maní.
Nadie en Barahona puede decir que en estos doce años me ha pagado un centavo por resolver algún problema de la comunidad y he ayudado a resolver muchos. Nadie me puede señalar con un acto indebido o de indelicadeza para con mi pueblo y su gente. Nadie puede decir que este servidor se lucró de algún político o institución de nuestra Barahona. He nadado entre el lodo sin ensuciarme, sin mancharme con el sucio del peculado y la traición. Ojalá que otros muchos puedan decir lo mismo, ese es mi gran anhelo.
¡¡¡LA VERDAD SIN INSULTOS!!!
(HRCV)



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