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| Héctor Rafelín Cuello... |
Cuando llegué a Barahona, por el año 2002, lo hice con la intención de
ayudar a mi pueblo sin buscar beneficios personales. No contaba con
familia, amigos, ni ningún político, no pensé en aliarme a algún
narcotraficante, tampoco tenía mucho dinero para invertir en esa ayuda,
hacía menos de un año que había sufrido un accidente y mis finanzas no
eran abundantes.
Desde que llegué a mi pueblo me di cuenta que lo que me esperaba no era
nada fácil. Enseguida me di cuenta que los problemas de Barahona eran
muchos y la mayoría tenían muchos años, por ejemplo: las playas eran
basureros, habían basureros en el Malecón, en la entrada del muelle # 6,
donde está hoy el Parque Litoral María Montez, en Ríocaño, Ríosito;
algunas escuelas estaban abandonadas, como la Leonor Feltz, la que
gracias a nuestras denuncias fue remodelada, después de estar abandonada
por muchos años, etc.
Lo primero que hice con el poco dinero que tenía fue reclutar a un grupo
de muchachos que de noche dormían en las calles y de día limpiaban
zapatos en el Parque Central. Los llevé a trabajar limpiando las playas
Punta Inglesa, Casita Blanca, Palito Seco, etc. Les pagaba 150 pesos
diarios y les daba el desayuno y la comida, cocinábamos en las playas y
comíamos todos juntos, al inicio eran unos 6 ó 7. Luego se sumaron
otras personas que querían trabajar y no tenían donde, nadie les daba
trabajo porque no confiaban en ellos, llegó un punto que habían 42
personas trabajando. En ese intermedio recibí un dinero de una demanda
que tenía en Estados Unidos de América y gran parte de ese dinero lo
invertí en el humilde proyecto de limpiar las playas de Barahona.
Limpiar las playas de la periferia de la ciudad de Barahona no fue
fácil, tenían años que no se limpiaban y la basura era abundante, pero
lo logramos. La mayoría de los muchachos que dormían en las calles los
regresé a sus casas, los apunté en la escuela, les compré uniformes,
útiles escolares y les llevaba compras de comestibles a sus casas. Cada
día que trabajamos les rifaba tenis a los que no tenían, eran
demasiados para comprarles a todos a la ves, así le fuimos comprando
calzados a todos.
Al final de la limpieza la basura era tanta que hicimos tres pilas de
unos seis o siete pies de altura y lo mismo de ancho. Luego de ese
arduo trabajo nos encontramos con un gran problema: Nadie en Barahona
quería recoger la basura que habíamos recolectado con tanto sacrificio,
ni el sindico, ni Medio Ambiente, ni Obras Públicas, nadie la quiso
recoger. Un día mandé a comprar dos galones de gasolina y le pegué
fuego a la basura, ahí vinieron del ayuntamiento, los Bomberos, Medio
Ambiente, la Marina, la Policía, no para recoger la basura, sino para
que apagáramos el fuego, ya que el humo arropaba casi todo el pueblo.
Cuando llegaron todos esos "patriotas" ha apagar el fuego nos pusimos
todos delante de la basura y le dijimos que para apagar el fuego
tendrían que pasar por encima de nuestros cadáveres o traer una pala
mecánica y un camión para llevarse la basura, la cual no era mía, sino
de los puercos que tiran basura en cualquier lugar y de las autoridades
que no la recogían. En eso tuvimos un rato hasta que llegó una pala mecánica del
ayuntamiento y un par de camiones, supuestamente, para recoger la
basura. Terminamos la jornada de trabajo y nos fuimos a las casas, debo
decir que por una lesión de trabajo yo no podía trabajar, solo los
dirigía. Cuando regresamos al otro día nos encontramos con la sorpresa
que habían regado la basura nuevamente en la playa.
Tenemos muchos años denunciando basureros en las calles, playas, etc.
También hemos denunciado las cloacas que emanan materia fecal en barrios
y avenidas de nuestro pueblo, incluyendo el Malecón. Hemos denunciado
hasta la saciedad el abandono de la planta de tratamiento de aguas
residuales de Barahona. El desastre que es el mercado público de
Barahona, que ahí vi que el alcalde dice lo va a rescatar, ojalá así sea.
Fuimos los primeros que denunciamos el abandono de la playa Saladillas,
como también denunciamos unos vivos que se querían coger esa playa y
hacer negocios personales con ese recurso que pertenece al pueblo de
Barahona, debo decir que no todos los que participaron en la lucha para
rescatar Saladilla querían o tenían conocimiento de que un grupito de
vivos se la querían coger.
En once años nunca he querido pertenecer a ningún grupo, he preferido
luchar solo, para no perjudicar a nadie con mi forma de lucha, la cual
es frontal, radical y sin banderas políticas. Varios grupos y
fundaciones me han invitado a ser parte de ellos y me he negado, no
porque esos grupos sean todos malos, sino para no comprometerlos, ya que
en Barahona esos grupos sobreviven de lo que los políticos les quieran
dar y yo no barajo pleito con nadie cuando se trata de mi pueblo.
Algunos "héroes" prefieren atacarme a mí, pero ante los políticos
corruptos e indolentes hacen silencio cómplice. Otros pierden su tiempo
tratando de desacreditarme, pero no hablan de los que tienen a Barahona
viviendo entre la mierda y la basura. Yo nunca me quedaré solo en esta
lucha, aunque hay mucha gente que me apoya, cuento con el Todopoderoso,
que sabe, más que nadie, quien tiene la razón.
Mi lucha, quizás, para algunos no es la mejor, quizás algún genio la
considera una chercha o poca cosa, pero hemos tenido logros sin tener
que doblarnos ante los corruptos y sin tener que mendigar ayudas. Con un
anillo diabólico dirigiendo Barahona, con tantos hipócritas que un día
están de un lado y al siguiente se cambian para el otro, con tantos
bergantes que viven del dame lo mío, creo que: ¡ES MEJOR ESTAR SOLO QUE
MAL ACOMPAÑADO!
¡¡¡LA VERDAD SIN INSULTOS!!!
(HRCV)